Este año, participaron cerca de 4.000 marcas, que fueron evaluadas por más de treinta jueces expertos en la industria.
Como resultado, nuestro aguardiente artesanal, destilado y embotellado en origen por las manos de agricultores locales en la Hacienda La Carlina, en San Francisco de Sales, Colombia, fue galardonado con una MEDALLA DE PLATA. en la competencia que se ha llevado a cabo durante más de dos décadas, un reconocimiento otorgado a los espíritus "que demuestran dedicación, delicadeza y complejidad, ganadores que se encuentran entre los mejores ejemplos en sus categorías", según los jueces.
Este reconocimiento reafirma la calidad de lo que se está haciendo en nuestro país y resulta un motivo más para creer y apoyar lo hecho en Colombia.